jueves, 28 de julio de 2011

Ojos que no ven, Corazón que no siente

A veces da cosa abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba, y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios.Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojitos, creyendo que así no lo ven.
Uno a veces cierra los ojos, como si así fueran a desaparecer los problemas.
Uno se hace el superado, el que no tiene problemas, como si el dolor que siente no existiera, uno detesta y ama a esa persona, pero cerras los ojos, lo negas.

Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso, es agridulce. Por un lado como que se pierde la magia, pero por el otro, se sale del engaño.

A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que cerramos los ojos a propósito sabiendo que la realidad es mala, por eso la negamos.
Y otras veces la burbuja se pincha, no queda otra que abrir los ojos, y mirar lo que no queremos ver, el corazón se nos para por medio segundo y nos quedamos sin aire ahogados.
Duele abrir los ojos, es como salir de la oscuridad que la luz te enceguece. Ojos que no ven, corazón que no siente, mejor mirar para otro lado dicen, meter la cabeza bajo la tierra como hace la avestruz.
Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay salir de la cajita de cristal, abrir los ojos y animarse porque aunque lo que halla para ver nos duela, hay que aceptarlo porque es la realidad.

miércoles, 27 de julio de 2011

Antes; Ahora

Antes eramos uno solo, nos completábamos. Ahora estamos tan distanciados. Antes salíamos por las tardes al parque a caminar, ahora solo quedan los recuerdos. Antes nos amábamos, peleábamos, nos reconciliábamos y nos besábamos, ahora solo nos queda pelear. Antes él cometió un error y me rompió el corazón, yo lo perdoné. Ahora no puedo ni pensar en perdonarlo. Es como si estuviésemos en un mundo totalmente opuesto.
Antes la gente nos veía juntos, de la mano, abrazados, besándonos. Ahora yo lo veo a él con ella haciendo lo mismo. Como duele, ¿no? Es tan duro ver que algo que ya fue tuyo ahora lo está disfrutando otra persona. Pensar que esos labios eran míos, esos besos tan largos y tiernos eran míos, esa sonrisa solo la tenía cuando estaba conmigo, esas caricias solo me las daba a mi, esos brazos solo me abrazaban a mi, esos ojos solo se iluminaban cuando me veía a mi, él era mio. ¿Y ahora? Ahora le pertenece a ella. 
Lo disfruté mientras pude. Pero bueno, hay que avanzar, ¿no? Dejar el pasado atrás, olvidar todo, porque después de todo, es pasado, ya pasó.
Yo trato y trato de soltar el pasado, de olvidar todo, pero parece que el pasado es el que no me suelta a mi.